Hijo pingüino

Soy un pingüino favorito, sin mucho que decir, pero con la terquedad (sinceridad) del (ex)villamelón que insiste en estar presente.

22 diciembre 2005

Despertar

Y todas las mañanas, al abrir los ojos, en ese instante en que uno separa lo que fue el sueño de lo que es real, se preguntaba cuál de mis vidas estoy viviendo.